miércoles, 17 de agosto de 2011

Ser o no ser




¿Yo soy yo?

No pienso repetir en esta breve reseña los objetivos por los cuales la dra. María I. García C. escribió su libro, o por qué Borges es uno de los escritores más importantes de la historia de la literatura, o por qué Foucault es un gurú incomprendido; el motivo del post es para abordar la cualidad que tienen algunas obras humanas de salvar al individuo en el sentido de permitirle elegir un camino diferente al impuesto por los otros (padres, familia, amigos, sociedad…).

Llegamos al mundo por un deseo de nuestros progenitores y ellos a la vez por los suyos… después, los padres verterán sobre los hijos una serie de discursos y deseos de manera inconsciente (leer el Hamlet de Shakespeare) y a veces consciente, y como resultado, tenemos a un individuo que elige lo único que le enseñaron a elegir y por tal motivo, termina sin elegir realmente (la diversidad es anterior al deseo de elegir. Borbolla), por ejemplo, puedes elegir una paleta pero sólo hay de limón y chocolate, y no sabes que existen otros sabores. Otro ejemplo: el padre es médico, el hijo es médico, el nieto es médico. Otro discurso: “yo te pago la escuela, y creo que lo más recomendable es que estudies_________”.

Para hacer esto aun más funesto, incorporamos una diversidad de mecanismos de defensa con los que se vuelve más complicado poder salir de esta dinámica. Ejemplo: si no escojo lo que me dicen mis padres, ya no me darán dinero, comodidades, etc.. Otro: ¿para qué esforzarme tanto?, así estoy bien, para que pagar renta y esas cosas, mejor me lo gasto en enseres como un mejor carro o gadgets y ya cuando tenga un mejor trabajo o me case me salgo de mi casa. Otro discurso: “la situación está bien difícil, ni hay trabajo, no se puede tener dos trabajos hoy en día, y ni que trabajara de mesero, aparte los médicos dicen que hay que dormir 8 horas para estar saludable”.

Esta serie de discursos y de mecanismos de defensa no nos permiten ver o dudar siquiera del discurso de las figuras de poder, por lo que resulta casi imposible ser un individuo y la mayoría se queda en la situación de sujeto (de sujetado, atado). Pero en el casi cabe la posibilidad de otro lugar, el lugar del deseo al cual podemos acceder si en primera instancia dudamos de estos discursos establecidos y de nuestros propios actos. La duda permite generar un espacio que puede ser el lugar en donde advenga otro discurso.

Este otro discurso, es el discurso del yo como entidad deseante, discurso que resulta aun más mounstruoso de ver y de alcanzar, ¡que miedo alcanzar lo que quiero, porque puede realizarse! Por tal motivo, algunas personas que han vivido esta maravillosa experiencia, nos han dejado maliciosamente un legado de manera sutil (y nada modesto) en diferentes versiones a las que denominaremos: ciencias humanas; con la intención de que nos realicemos en la individualidad y no en el otro (como esas parejas en donde sólo un individuo es el que trabaja, estudia, aprende… y el otro se queda pasivo sintiéndose satisfecho y realizado con los logros del otro; otro ejemplo: “estoy estudiando otra licenciatura” a lo que responde el sujeto: “ah si, mi hermano también estudia otra licenciatura, y un amigo tiene un doctorado y mi vecino es científico” -pero yo sujeto no he terminado ni la prepa).

Y es aquí donde el maestro Borges aparece con el cuento titulado: “Las ruinas circulares”, cuento citado por la dra. García Canal y que a su vez es mencionado por don Michel Foucault (maestro de maestros) en donde vemos una historia que aborda el tema del legado inconsciente en los hijos y estos a su vez en quien siga y así sucesivamente (o infinitamente a menos de que alguien diga o haga algo). Y lo peor es que no queda en los hijos, también el legado pasa por alumnos, amigos, compañeros de trabajo, jefes, parientes, etc…………. Y la historia dice más o menos así:

“Había una vez un hombre que quería soñar a otro hombre y hacerlo realidad y encontró en un templo abandonado -donde anteriormente adoraban al dios fuego-, el lugar propicio para hacer su sueño realidad. El hombre soñaba y su sueño cada vez tomaba más forma, pero no lo lograba. Un día en el sueño se le apareció el dios fuego y le dijo que le ayudaría, con la condición de que no le dijera nada al hombre soñado ya que, sólo iba a ser eso, un sueño, una ilusión en la realidad. Apareció el hombre y al haber aprendido con el tiempo de su padre todas las enseñanzas, emprendió su propio camino para realizar lo que su padre le había enseñado: soñar un hombre hasta hacerlo realidad… al final el dios fuego les dará la lección de su vida. . . ¿Qué fue lo que pasó?”

Aquí no acaba la historia, como tampoco acaba la historia mientras sigamos vivos. Por ello, les invito a leer estos dos textos para que al final, puedan hacerse a sí mismos preguntas como las que en algún momento me hice, depende de cada quien encontrar sus propias respuestas:


¿Soy quien creo ser realmente, o tan sólo soy una ilusión, el sueño de alguien más?

¿Son mis hijos o soy el hijo en donde se realizan los sueños no realizados de los padres?

¿Y si estudio lo que quiero y no lo que mis padres dicen?

¿Se puede vivir de manera diferente a la que nos enseñaron, o es imposible?

¿Quiero salir de esa historia circular y ser yo mismo?

¿Y si no quiero?

¿Y si si quiero, cómo hacerlo?











TOOL - Lateralus

(fragmentos)

Mucho pensar, sobre analizar, separar el cuerpo de la mente, marchitando mi intuición, dejando oportunidades atrás y debo alimentar mi voluntad para sentir mi momento…

Hay tanto más y más invitándome a ver a través de estas posibilidades infinitas

Urgiéndome a cruzar la línea, alcanzando para abrazar lo que venga

Yo abrazo mi deseo de…

Sentir el ritmo de…

Sentirse inspirado de…


1 comentario:

Constructo dijo...

Bájalo:

http://dl.dropbox.com/u/15347719/Libros%20de%20La%20Obra/Foucault%20y%20el%20poder%20-%20MIGC.pdf

Que te sea interesante !


Vindicar el texto como el mapa de lo que discierne lo indiscernido, lo que entrevé seres donde sólo se ven y se escuchan “mensajes” de instituciones. Es una labor. Hacer que la escritura de la política, la historia y la filosofía vuelvan la mirada sobre las huellas de lo singular: la literatura, la poesía. Fractal debe su nombre a la geometría con la que Benoit Mandelbrot quiso encontrar un lenguaje que convirtiese al mundo en una hipótesis abierta, guiada por el misterio que requiere toda capacidad de asombro que se respeta mínimamente: “La realidad es un hecho impredecible”.

Editorial de la école lacanienne de psychanalyse en México

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Esta página es una lista breve de nuestros libros y de algunos enlaces e informaciones. En la página de la école lacanienne de psychanalyse. Usted podrá encontrar, abriendo la mención "Publications", un apartado de la editorial epeele con todo el detalle de los libros y la imagen de sus tapas así como un texto que corresponde a la cuarta de forros y presenta el libro en sus características.

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